El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que las autoridades de EE. UU. han incautado alrededor de mil millones de dólares en criptomonedas vinculadas a Irán. La declaración forma parte de la campaña de presión financiera contra Teherán, aunque todavía no se han publicado las direcciones de las wallets ni la composición exacta de los activos.
EE. UU. sitúa la incautación en 1.000 millones de dólares
Bessent dijo que Estados Unidos había tomado el control de wallets vinculadas a Irán como parte de la operación económica dirigida contra las fuentes de financiación del régimen. La cifra comunicada ronda los 1.000 millones de dólares en activos digitales.
La información disponible no aclara qué parte corresponde a Bitcoin, Tether u otras criptomonedas. Tampoco se ha detallado si todos los fondos están ya incautados legalmente, congelados por emisores de tokens o pendientes de un proceso de decomiso definitivo.
El caso de Tether muestra cómo se bloquean fondos en la cadena
El antecedente más concreto es la congelación de unos 344,2 millones de dólares en USDT asociados a dos direcciones de Tron. TRM Labs indicó que OFAC vinculó esas wallets con el Banco Central de Irán, la Fuerza Quds del IRGC y Hizbulá. Tether coordinó la congelación con autoridades estadounidenses.
Recordemos que una congelación de USDT no funciona igual que una incautación directa de Bitcoin. En una moneda estable centralizada, el emisor puede bloquear tokens en direcciones concretas. Eso impide mover los fondos, pero no resuelve por sí solo todas las cuestiones legales sobre propiedad, custodia y destino final.
No está claro si los fondos irán a la reserva de Bitcoin
La pregunta sobre la Reserva Estratégica de Bitcoin de EE. UU. depende de dos factores. Primero, los activos tendrían que ser Bitcoin. Segundo, tendrían que pasar por un decomiso definitivo dentro de un procedimiento civil o penal, según la orden ejecutiva firmada en marzo de 2025.
Si los activos son Bitcoin y cumplen esas condiciones, podrían pasar a la reserva. Si son otras criptomonedas, entrarían en el marco separado del U.S. Digital Asset Stockpile. Si solo están congelados, el Gobierno no puede tratarlos automáticamente como activos propios.
Por ahora, el Tesoro no ha publicado una lista completa de wallets, tokens o importes por activo. Por eso, la cifra de 1.000 millones marca el alcance político de la operación, pero no permite confirmar todavía el destino final de las criptomonedas incautadas.